sábado, 19 de abril de 2014

Segundo Rodríguez – Noticias Ministeriales – Abril 2014

Durante los días que han transcurrido desde mi último reporte, he predicado la palabra de Dios y promovido la vocación al ministerio en 7 iglesias y he enseñado Interpretación de la Biblia a los obreros de la iglesia que está junto a mi casa y a los obreros de la ciudad de Requena y alrededores. También, he empezado a enseñar  en el Seminario Bautista del Perú y he desarrollado mi rol de relacionista público.
De las 7 iglesias en que ministré, dos están en Trujillo, tres en Lima y dos en Guayaquil, Ecuador. En estás iglesias, aparte de predicar la palabra de Dios, presenté el ministerio de preparación de líderes que realizamos en el Seminario Bautista del Perú. Dialogué con los pastores y con los interesados en prepararse en nuestro seminario. Del Ecuador, hubo una pareja de esposos y una jovencita que manifestaron este interés. En Lima, una jovencita de 16 años también manifestó interés. Hubieron otros que manifestaron “algo” de interés. Veremos en lo que Dios hace en ellos. Jesús ordenó: “Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” (Mateo 9:38).  Obedezcamos y sigamos orando por obreros. Que sean más los que responden afirmativamente al llamado de servir en la obra de Dios.
La preparación de líderes que estoy realizando a los obreros de la iglesia Roca Fuerte que está junto a mi casa es muy importante. Deseo que esta iglesia sea fuerte y tenga un buen ministerio en mi barrio, por eso estoy ayudando. Oren por eso, por favor.

Como ya es costumbre desde hace varios años atrás, fui a Requena para entrenar obreros. Me acompañó mi esposa y también el pastor Walter Espinoza y su esposa, la hermana Mericia, quien es doctora. El pastor Walter y yo trabajamos preparando obreros. Él enseñó el libro de Colosenses a un grupo de 7 obreros. Yo enseñé Principios y Métodos de Interpretación de la Biblia a 19 obreros. La hermana Mericia atendió a más de un centenar de pacientes. También se les dio medicina y fue mi esposa la que ayudó con ello. Siempre es una bendición ir a Requena para servir a nuestros hermanos en Cristo. Esta vez, la bendición fue mayor porque se les brindó ayuda médica y medicamentos. Agradezco a Dios por los que oraron y ofrendaron para nuestro ministerio allá.
Mi ministerio en el Seminario Bautista del Perú sigue adelante. Estoy enseñando la Vida de Cristo a los estudiantes del segundo año, que son trece. Mi rol de relacionista público también está siendo cumplido. Dios mediante, en Mayo, el Seminario visitará 22 iglesias. Estoy contento que los pastores y las iglesias siempre están apoyando a nuestro ministerio. Que los estudiantes vayan a las iglesias para servir es muy importante y las iglesias que solicitan grupos del seminario hacen una gran obra al darles la oportunidad de ministrar y aprender en las giras.

Gracias por tomar tiempo para leer, mirar las fotos y orar por el ministerio que realizo para Dios.

Con aprecio.
Segundo Rodríguez
evangelistasegundo@ministeriocombi.com

sábado, 15 de marzo de 2014

Mis últimos días en Uruguay

En total, mi familia y yo estuvimos 32 días en Uruguay. Un resumen de mis primeros 20 días puede ser leído haciendo clic en este link:
En los últimos días, prediqué en el campamento de familias, en la feria de Montevideo, en la IE Siloé y en la IE Getsemaní. También, me llevaron a visitar la ciudad de Punta del Este. Por último, prediqué en la inauguración de la Facultad de Estudios Bíblicos de Uruguay.
En el campamento de familias, enseñé bajo esta pregunta: ¿Cómo edificar una familia fuerte y gozosa delante de Dios y los hombres? Básicamente, aliste los principios bíblicos claves e indispensables para lograr dicho hogar: La necesidad de temer de Dios y depender totalmente de él, la obediencia a la Biblia, la determinación de edificar un hogar así, lo indispensable que es el que cada miembro de la familia cumpla su rol bíblicamente y lo fundamental que es el perdón para edificar una buena familia. Yo aprendí y fui desafiado con estos mensajes. Gracias a Dios, fueron varios los participantes que se acercaron  a mí para manifestarme cuánto les había ayudado la enseñanza que impartí. ¡Gloria a Dios por eso!
En la feria de Montevideo, prediqué sobre el porqué los cristianos hablamos de Cristo dondequiera que estemos. Presenté Jesús como el único mediador y salvador de los hombres. En esta feria, los misioneros y los obreros fundadores de la Misión Evangélica de Uruguay empezaron a evangelizar y discipular en ese país hace muchos años atrás. Ellos tienen allí un lugar en el que colocan folletos, libros cristianos, la dirección de las congregaciones, reparten tratados y predican el evangelio de Jesús. Fue una bendición predicar allí. Algunos de los transeúntes, se detuvieron para escuchar; otros, solamente pasaron mirándonos con curiosidad; y unos pocos, taparon su oídos para no oír. La Misión Evangélica de Uruguay siempre tiene gente predicando allí. Oremos por ellos, que Dios les siga ayudando a dar testimonio de Jesús.
En la iglesia Siloé expuse Juan 12:26. Hablé sobre servir a Dios. Los cristianos en general debemos servir a Dios en toda área de nuestra vida. También, motivé a algunos a dedicarse a Dios para ser pastores, misioneros o evangelistas. Vi una buena recepción a este mensaje. ¡Qué Dios haga que su pueblo se vea como su siervo y que haya hombres y mujeres que se dedican al ministerio!
En la iglesia Getsemaní prediqué sobre la necesidad de participar en el cumplimiento de gran comisión 1) testificando con la voz y la vida donde quiera que uno esté; 2) orando por obreros para la mies, por los obreros que ya están en la obra y por la salvación de las personas de todas partes; y 3) ofrendando para los misioneros y la obra evangelística y discipuladora que ellos realizan. ¡Fue una bendición motivar a mis hermanos con este tema!
En el tiempo de turismo, vi la maravillosa costa que tiene Uruguay gracias al río de la Plata y al oceáno Atlántico. Mi familia y yo disfrutamos este hermoso tiempo junto a dos familias: Carlos y Beatriz, de Pando; y Pedro, Patricia y Maxi, hijo de ambos. Tomamos muchas fotos y comimos muy bien. ¡Gracias a Dios por el tiempo de refrigerio junto a estos buenos hermanos y amigos!
El Lunes por tarde y parte de la noche, participé en un acontecimiento histórico trascendental: La apertura de la Facultad de Estudios Bíblicos de Uruguay (FEBU). Lo que acabo de escribir no es mi calificativo, sino el calificativo y el testimonio de los pastores y los misioneros que participan en esta naciente facultad. Para ellos, este centro de formación es un sueño cuya realización ha estado latente por desde hace muchos años atrás. Me sentí muy honrado por participar en este acto. Me tocó hablar con los profesores fundadores y predicarles la palabra de Dios. Básicamente, les animé a imitar a Esdras al estudiar, obedecer y enseñar la palabra de Dios. Luego de mi tiempo con los profesores, prediqué en el servicio de inauguración del centro. Tristemente, no tomé fotos, pero ustedes pueden visitar la pagina web de FEBU para ver algunas fotos e informarse un poquito más.
Emprendí mi retorno a Perú en la madrugada del Martes 11 de Marzo. Mi corazón ha sido fortalecido en la fe por lo que Dios está haciendo en Uruguay a través de sus hijos. Ruego al Dios y Padre de Jesucristo que siga obrando en ese precioso y pequeño país.
Al finalizar, pido oración por Maykol Techera, quien es uruguayo y está ya estudiando en el Seminario Bautista del Perú. Pidan que Dios lo forme como un siervo suyo y que nosotros los cristianos peruanos seamos una bendición para él.
Muchas gracias por haber trabajado junto a mí y mi familia en Uruguay con sus oraciones y ofrendas.

Con aprecio,
Segundo Rodríguez

jueves, 27 de febrero de 2014

Resumen de veinte días en Uruguay

Son 20 días en este país. Mi familia y yo estamos disfrutando del compañerismo, la hospitalidad y la obra de Dios en esta parte del mundo. ¿Qué hemos hecho hasta hoy?
Estos últimos tres días he ministrado el libro de Hechos a los obreros y obreras de la Misión Evangélica Uruguaya (MEU). Enseñé el libro en base a su contenido y su desafío misionero. El tema que compartí fue: El libro de Hechos como el manual inspirado para que los cristianos cumplamos la gran comisión a nivel local, nacional y mundial. Disfruté mucho aprendiendo al enseñar a mis hermanos y hermanas de este país. Los obreros y obreros de esta misión están haciendo un buen trabajo y estoy seguro que lo harán mucho mejor cada vez. Ha sido un privilegio conocerlos y crecer junto a ellos durante estos días. ¡Qué Dios los bendiga y siga usando grandemente!
He predicado en un campamento de niños. Fue un reto grande que cumplí con la ayuda de Dios. Los consejeros me dijeron que varios niños tomaron decisiones por Cristo. ¡Gloria a Dios por los niños!
He predicado hasta hoy en 7 iglesias. Animé a ellos a cumplir la gran comisión y oran para que Dios levante más obreros. ¿Hubo fruto? Sí. Sé de tres personas que aceptaron a Jesús. También, un joven llamado Maykol irá a Perú este 13 de Marzo para prepararse en el Seminario Bautista del Perú. Asimismo, hay otro joven con el cual mantendremos contacto y oración durante todo este año; si Dios lo confirma, también se preparará en Perú. ¡Gloria a Dios!
He conocido a varios buenos siervos y siervas de Dios. Estoy contento que Dios tiene trabajadores aquí. Hay esperanza para los uruguayos por estos siervos de Dios. Debemos orar para que haya más trabajadores y para que las iglesias sigan creciendo y contribuyendo con la gran comisión a nivel de Uruguay y el mundo con más obreros, más recursos y más oración.
También he descansado y hecho turismo en este precioso país.
Ustedes, que han contribuido con este viaje, ya con sus palabras de ánimo, o con sus ofrendas o con sus oraciones, tienen parte tanto en el trabajo como en el fruto que se está logrando aquí durante esta mi visita.
Me falta predicar en algunas iglesias, enseñar en el campamento de familias y predicar en la facultad de teología. Todavía tenemos trabajo en estos 12 días que nos quedan en este país. Sigan trabajando junto a nosotros con sus oraciones.
¡Muchas gracias y Dios les bendiga abundantemente, mis hermanos en Cristo!

Con aprecio,
Segundo Rodríguez


sábado, 22 de febrero de 2014

Primera semana completa y segundo Domingo en Uruguay

Después de reposar dos días como familia, y de disfrutar la hospitalidad de Pedro y su familia, quienes son nuestros anfitriones en este lindo país, emprendimos nuestro viaje a Treinta y tres. Viajamos por 5 horas en un cómodo bus y siendo testigos de un paisaje con un verdor impresionante.
Tuvimos ministerio con niños en el Campamento Betel. Allí, yo enseñé a los niños, que Dios es real y que su adversario el diablo también. Enseñé a ellos que la palabra a Dios y la obediencia a ella nos guían a Cristo para ser salvos y nos dan victoria contra el engaño y las maquinaciones del diablo. El director del campamento y las consejeros testificaron que hubieron varios niños que profesaron fe en Cristo. Es mi ruego a Dios, que los guarde y haga crecer su fe. Mi esposa sirvió como consejera. Mis hijos y yo cantamos y enseñamos tres himnos que cantamos en Perú. Fue muy edificante conocer a nuevos hermanos y hermanas y servir al Señor junto a ellos.
Del campamento Betel, Juan Manuel y Sandra, quienes son esposos, tienen una niña y viven en Vergara, nos llevaron a Vergara para predicar en la iglesia en la reunión de jóvenes del Sábado y en la reunión del Domingo por la mañana. El Vergara conocí al pastor Ricardo y a su esposa. A los jóvenes les hablé de la necesidad de orar por obreros. En la reunión dominical de la iglesia hablé sobre participar en misiones con oración y ofrendas. Fue un tiempo corto, pero muy provechoso. Tuvimos oportunidad de conocer más a Juan Manuel y a su esposa. Les animamos a seguir sirviendo a Dios con entusiasmo.

De Vergara, fui a la ciudad de Treinta y tres. Allí conocí al pastor Rubén Rodríguez, a su esposa Sara y a Victoria, su hija. El pastor Rubén y su familia nos recibieron y nos trataron con mucha amabilidad. Compartimos nuestros ministerios y compartimos la forma en que vemos la obra de Dios. Nuestras charlas con él y su esposa fueron muy edificantes. En la noche, me tocó predicar la palabra de Dios a los hermanos de la iglesia. Prediqué sobre lo que llamo “el ministerio de los esparcidos”, basado en la obra que hicieron los hermanos de Jerusalén luego de la persecución que sufrieron luego de la muerte de Esteban (Hechos 8:1-4; 11:19-21). La iglesia en Treinta y tres estaba llena (necesitan un local más espacioso, oremos para que lo tengan). Los hermanos me escucharon con atención y vi que captaron el desafío de la palabra de Dios. En la predicación presenté el evangelio y hubo un hombre que levantó la mano en señal de querer seguir a Cristo. El pastor Rubén habló un buen rato con él y testificó que el hombre aceptó a Cristo. ¡Gloria a Dios por eso!

Mi tiempo en Treinta y tres terminó el día Lunes. Disfruté de más conversaciones y más compañerismo con el pastor Rubén, su esposa y su hija. Dejé esa ciudad al atardecer y volví al Campamento Emanuel en Guasuvirá, Canelones, Uruguay, luego de un viaje de cinco horas.

Segundo Rodríguez

martes, 11 de febrero de 2014

Primer Domingo en Uruguay

Nos levantamos muy temprano porque nos recogerían a las 8 de la mañana para ir a servir en dos iglesias. Las 8 de la mañana en Uruguay es igual a las 5 de la mañana en Perú. Esto implica que nos levantamos a las 4 de la mañana de Perú o las 7 de la mañana de Uruguay.

El pastor Ovidio Acevedo, quien apacienta las congregaciones que visitaríamos, llegó a vernos a la 8 en punto. Gracias a Dios, nosotros, aunque teníamos sueño, estábamos listos para viajar. En el trayecto a la Iglesia Evangélica Emanuel de San Fernando, del Departamento de San José, Uruguay, que fue de una hora y media, Elena se durmió.

La Iglesia Evangélica Emanuel es una obra nueva de la Misión Evangélica Uruguaya. La Misión compró el local a una iglesia bautista que cayó en desgracia y se dispersó debido al pecado del varón que la dirigía. El pecado de este varón es un estorbo para el esfuerzo misionero y evangelístico que se está haciendo allí porque la gente de la comunidad aún recuerda lo que él hizo, aunque han pasado ya más de 10 años de eso. El pecado siempre hace eso, daña el testimonio del evangelio y estorba la obra de Dios en la vida de los que no siguen a Cristo.
Las hermanos que conocimos muy amables. Nos sentimos en familia porque somos familia. Cristo y su espíritu nos unen. En esta iglesia hablé de la escasez de obreros y de la necesidad de orar para Dios envíe más. Cuando nos presentamos como familia, cantamos el himno “!Oh que hermoso es ser un cristiano!”. Al final del servicio, tuvimos un tiempo de comunión con los hermanos y comimos un delicioso buffet.

Después de visitar esta iglesia, empezamos nuestro viaje a la Iglesia Evangélica Emanuel del Cerro, en el Departamento de Montevideo, Uruguay. Allí, conoceríamos a la familia del pastor Ovidio y almorzaríamos en su casa. Cuando llegamos, también fuimos recibidos con amabilidad y gentileza. La familia del pastor Ovidio reflejaba el amor de Cristo. El almuerzo fue delicioso y la comunión también. Luego, descansamos un poco, para estar reposados para el servicio nocturno.
El servicio fue muy bueno. Gracias a Dios, nosotros conocíamos todos los cantos que se cantaron. Cuando nos presentamos, Leneida y yo dimos nuestro testimonio. Yo hablé de mi salvación en Cristo y ella del porqué es que se casó conmigo. Luego de eso, se presentaron mis hijos. Finalizamos cantando el himno “No hay otro Jesucristo” (compuesto por el pastor Enoc Príncipe).

Mi mensaje se centró en ser un testimonio y en testificar de Cristo a los que no lo conocen. Los hermanos escucharon con atención la exposición de la palabra. El mensaje se prestaba también para presentar el evangelio y lo hice. En el servicio habían algunas visitas. Al finalizar, cuando hice la invitación, dos mujeres levantaron las manos indicando su deseo de seguir a Cristo. Fue un gozo ver esta respuesta en los oyentes.

Cuando terminó el servicio, hubo un tiempo de comunión con bocaditos incluidos. Se formaron grupos de conversación. Me gocé cuando vi al pastor Ovidio hablar con las personas que tomaron decisión por Cristo.

Emprendimos el retorno a nuestro hospedaje como a las 10 de la noche de Uruguay (7 de la noche de Perú). Llegamos a nuestro hospedaje en el campamento Emanuel en Guasuvirá como a las 11.30 de la noche. Estábamos muy cansados, pero muy contentos de haber predicado la palabra de Dios y de haber disfrutado del compañerismo de nuestros hermanos en Cristo. ¡Gracias a Dios por tanta bondad!

Por favor, al recordar a estas dos iglesias y al pastor Ovidio y su familia oremos por ellos. En especial, pidamos que Dios envíe un obrero para ser pastor en la Iglesia Evangélica Emanuel de San Fernando. Los hermanos quieren tener un siervo que los pastoree. Oremos también por el pastor Ovidio, para tenga fuerza y sabiduría para cuidar ambas congregaciones.

Segundo Rodríguez
evangelistasegundo@ministeriocombi.com